Manual práctico del odio – Ferréz

elmanual

El que lo escribió es un tipo urbano. Sus pobres biografías nos cuentan que en realidad se llama Reginaldo Ferreira da Silva, nació en el 75′ y nunca ha tenido un trabajo serio ni nada profesional, cosas como vender camisas y pintar paredes aparecen en su currículo. Dicen que desde los siete años ha venido escribiendo, poesía y cuentos cortos especialmente. Resulta que ya tiene cuatro libros en Brasil, la publicación de los primeros ha sido financiada por él mismo. Solo éste, del que pretendo hablar, fue traducido al español en el 2006, tres años después de su publicación en Brasil. Ferréz es un tipo gordo, con barba de candado. Ferréz usa lentes y gorra. Basta con darse un paseo por youtube para verlo rimando. Al igual que sus escritos, su música parece decir somos pobres… generalmente malandros… pero podríamos no serlo (no ser malandros, porque pobres siempre seremos). Ferréz a primera vista parece un sujeto que se quedó a medio camino entre un nerd y un rapero ochentoso.

ferrez

Compré por 72 BsF. en Tecniciencia el libro de 235 páginas. Caro, como todo. Confieso que me atrajo la portada. De ninguna manera habría comprado algo escrito por un brasilero desconocido a ese precio. Gasté mi dinero en eso por una simple asociación de palabras e imágenes: ¨Manual¨, ¨-revólver-¨, ¨odio¨.

La contraportada nos cuenta que es una historia acerca de un grupo de malandros que planea un asalto a un banco. También que ¨Todos los personajes de este libro aún existen o existieron alguna vez, pero el “Manual práctico del odio” es ficción¨. Además remata con que es una ¨novela original y vertiginosa en la que todos sus personajes arrastran razones odiosamente humanas para matar, amar o morir¨. Esa síntesis no miente. Ciertamente es una historia rápida, que comienza desde el momento en que el barrio consume la vida de los protagonistas. Cada uno tiene su pasado, todos comenzaron mal en la vida. Desde el principio te ves sumergido en ese ambiente de miseria que rara vez aparece en la televisión del gobierno, y cuando lo hace es por las razones equivocados, utilizar a los pobres es una típica demagogia. Aquí se habla de la corrupción de los policías, de la delincuencia y los prejuicios. Es un libro que te pone en contacto con la realidad de la calle, algo que un ermitaño como yo agradezco. Es un libro que debería ser un texto de lectura obligatorio en los colegios privados del país. Así la bola de mariquitos que conforman el grueso de esas instituciones, se darán cuenta de que existen cosas más importantes que: robarle el carro al papá para hacer piques o usar chemises no-chemises hollister’s/abercrombie’s. Amaría ver a alguna quinceañera quisquillosa de esas que no tienen ropa porque ¨ya me han visto usando todo esto¨ leyendo ciertos pasajes del libro, terminará odiándose, sintiéndose ridícula e intrascendente… como en efecto lo es.
Por el otro lado no recomendaría su lectura en liceos públicos, ya que si bien el libro no muestra un panorama positivo para los malandros, dudo de que pudieran interpretar el verdadero mensaje de la historia. Quizás lo entiendan todo literal y digan ¨siempre el rico oprimiendo al pobre¨ o algo de ese estilo (so cliché) y en realidad su distribución en masa terminaría siendo una bomba de resentimiento y malandraje.

Pros: Es una lectura rápida y puede ser reveladora para muchos. Está escrita de una manera asquerosa, desagradable, repugnante, perfecta. Es un libro hermoso y muy urbano. Perfectamente adaptable a la realidad venezolana. Es una historia grosera y políticamente incorrecta. Es un libro para machos. Hay plomo y sexo sucio. El autor no tarda en quitarte la felicidad que él mismo te dió unos capítulos atrás con sus remates agridulces. Ferréz nunca te dará la felicidad completa, solo te dará un ¨¿No te gusta?, así es la vida…¨.
Contras: No me gustó el final, no es tan conclusivo como me gustaría. Ahora, dos cosas que nada tienen que ver con el libro, sino con la editorial/ la librería/el gobierno: 1)Es caro. 2) Es una traducción españoleta de los bajos fondos madrileños. El autor usa mucha jerga brasilera malandra, que tiene mucho en común con la jerga general latinoamericana. Pero por alguna razón, todos los libros traducidos de otros idiomas que se venden en Hispanoamérica (porque no es solo Venezuela) vienen con esa mierdera traducción española-madrileña. Y no es que sea incomprensible, pero es muy desagradable tener la imagen mental de un malandro brasilero que diga cuatro veces por cada línea ¨Tío¨, ¨Gilipollas¨, ¨Vamos, hombre, Jóder¨, ¨¡Manolo, Paco!¨ (ok, esta última me la inventé… ¡Manolo!). Sinceramente, preferiría leer todos los regionalísmos en el portugues-brasilero original que someterme a la lectura de otros regionalísmos, solo que esta vez españoles. Y eso que yo estoy bastante ilustrado en todos los tipos de español, pero el lector venezolano promedio no sabrá que coño es un ¨pijo¨ ni un ¨cani¨. De todas maneras el libro es del carajo. Además, cualquier persona que lea ya se acostumbró al ezzzpañol. Jamás he visto una traducción para el mercado hispanoamericano, así que no es nada especial de este libro. El Manual Práctico del Odio es arrechísimo, y dejaré que se defienda solo:

La patrona de la madre de Régis le dijo algo que le quedó rondando todo el tiempo y que él aún recuerda como el comienzo de su rebeldía, como el comienzo de todo el odio que sentía por quién tenía lo que siempre quiso tener: dinero. Un día, durante una conversación entre la patrona y su madre, la patrona preguntó de qué barrio eran, su madre dijo el nombre del barrio, la patrona pasó la mano por la cabeza del pequeño y dijo:
-¿Entonces este chiquillo crecerá un día y vendrá a robar a mi casa?

Régis no entendió la broma, ni su madre entendió lo que la patrona quiso decir, pero imitó a la patrona en la carcajada, la patrona se reía a más no poder y la madre de Régis intentaba imitar a aquella que le pagaba el sueldo todos los meses, que sustentaba a su familia, al fin y al cabo la patrona resultaba tan afectada que debería parecerle gracioso que en su hijo tal vez germinase un futuro marginal.

Se está preparando una adaptación al cine de este libro. Ya tienen listo el guión, falta el financiamiento. Imagino que seguirá los tiros de otras películas brasileras acerca de a vida na favela como lo son Cidade de Deus y la super-arrechísima Tropa de Elite.

Por la misma acera pasaba Rodrigo, alumno del colegio São Luís, situado en los Jardins, el alumno pasó inadvertido porque se había cambiado el uniforme por una ropa más sencilla para irse a casa, todos en el colegio comenzaron a adoptar esa costumbre después de que algunos compañeros fueran asaltados en el trayecto entre la casa y el colegio, las víctimas eran siempre jóvenes de catorce a dieciséis años, y los ejecutores de los hurtos también tenían la misma edad, la única diferencia entre los jóvenes que robaban y los robados era el muro social que divide al país.

Que alguien le de una mamada a Ferréz. 8/10.

Reseña escrita para el Club de Lectura para Bloggers.

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8 comentarios en “Manual práctico del odio – Ferréz

  1. ¡Ja! Creo que es suficiente con la cruda y delictiva realidad de Venezuela. Pero el libro se ve bien. Estos libros urbanos y realistas siempre son un placer para los pesimistas.

    P.D: está costoso. Ya ni libros pueden comprarse.

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  2. “Caro, como todo. Confieso que me atrajo la portada. De ninguna manera habría comprado algo escrito por un brasilero desconocido a ese precio.”

    Una para la posteridad… y es que los libros son un lujo ahora.

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  3. Me recordó a la Virgen de los Sicarios. Me gustan las historias de temática social, aunque pase una semana deprimida.
    Gracias por compartilo con el Club de Lectura para Bloggers y el esfuerzo económico que siempre implican los libros (75Bs es un cuarto del mercado semanal) al menos valió lo que pagaste.
    Saludos,

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  4. Estimados blogueros venezolanos:
    Puedo entender que, como intelectuales de clase media, cierta frustración los embargue por no poder comprar algún libro, no acceder a las últimas movidas culturales, o hasta tener que soportar discursos de berreta grandielocuencia. Lamentablemente ese es el precio que se paga socialmente por la entrada del país en la modernidad, en un proceso de forma tan contradictoria en donde el avance de los más desposeidos y futuristas Sukhoi surcando los cielos coexiste junto a cortes de energía y racionamiento del agua.
    No sean llorones, que no les pase como a nosotros en Argentina que hicimos todo lo posible para sacarnos a Peron de encima y, 60 años después, todavía estamos deseando volver a tener a un tipo como él.
    Aunque ese proceso modernizador afecte momentaneamente los beneficios de la vida burguesa, no es más que la consecuencia lógica del Pacto de Punto Fijo y, si no desaprovechan la oportunidad corrompiendo todo, creo que a la larga van a tener un país en donde -a todos- dé gusto vivir, ya que tienen todos los recursos humanos y naturales para hacerlo.
    Un saludo desde Argentina, muy interesante el blog.

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  5. La traducción de la edición de la editorial Corregidor de Buenos Aires, está muy bien lograda. Esta edición cuenta con dos estudios preliminares.

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