El Metrópolis de Valencia es decadente y depravado

Domingo, último o primer día de la semana, dependiendo de la cultura. Lo cierto es que se trata de un día de descanso social; en donde alejarse de la gente es la regla. Sólo las doñas van a la iglesia. La juventud suele ignorar los días, ya que semejantes unidades de medición son demasiado pequeñas para una vida completa entregada al hedonismo. Pero al menos para mí, salir en un domingo es antinatural.

El domingo ha venido representando en mi vida la agonía de una semana nueva que se viene y la ansiedad que eso conlleva. Día para hacer deberes para el lunes o el martes, como este ensayo. Era domingo y no tenía un tema sobre el cual escribir. Lo que no sería en lo absoluto raro para el resto de mis casi-cuarenta compañeros de clase, pero para mi sí significa algo hacer las cosas bien… o al menos intentarlo.

Rodando en medio de la procrastinación recibí una invitación a ir al Metrópolis. Invitación que normalmente rechazaría sin más, pero recordé a Hunter. S. Thompson y su “El Derby de Kentucky es decadente y depravado” y asumí que podía hacer algo parecido. Saltar los hechos y optar por lo subjetivo. Escribir sobre escribir, básicamente. Observar el entorno y no el evento. Para no perdernos en el hilo; el Metrópolis es nuestro Derby de Kentucky decadente y depravado.

Naturalmente, tenía prejuicios. Después de todo, existe un grupo en Facebook llamado “Los que piensan que el metrópolis es un centro comercial de puros niches”, que cuenta con 332 miembros, donde una tal Nessa Primera dice:

En qe en el ZOO uno se siente mas comodo qe en ese chiqero! Dioss es tan niche qe casi hay qe vacunarse, sacarse VISA y Pasaporte para ir, xqe es como otro pais… Tukylandia!! Haha.. Mil veces el Sambil con inundaciones a Monopolis/Changopolis/Tierropolis”. Otra, Laura Miguel Núñez cuenta que “Cuando voy me siento en el zoo!! Rodeada de puuuros orangutanes!! Cuando vaya de nuevo en vez de dinero me voy a llevar un racimo de cambures! Muahaha! =D Fuera el Monopolis!!”.

Ellas, por supuesto, hacen gala de una hermosa redacción, ortografía, lucidez, y clase. “El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe“, dijo Diógenes de Sínope y yo le robo la frase. El creador del grupo, un tal Raul Ignacio Lugo Alvarado, es a su vez miembro de otro grupo llamado “papaaaa dame real…, eso explica mucho.

Así es Venezuela, aunque algunos se afanen de que no existe el racismo prefieren deslizar bajo la alfombra el hecho de que somos un país de nuevos ricos clasistas y –me permito ponerme un poco Mario Silva, adiós a la elegancia y los modales- mojoneados mentales. ¿Cómo alguien en un país con un ochenta por ciento de su población en la pobreza puede hablar siquiera en términos de “centro comercial niche“?. Éstas últimas cifras sobre la pobreza, las saco de un informe gubernamental en dónde se dice que se ha bajado la pobreza desde un 80% hasta un 33% gracias a Chávez; por lo que asumo todo lo contrario, más bien estoy siendo complaciente al no decir que aumentó la pobreza durante los últimos 11 años.

No trato con esto defender a los centros comerciales, me parecen antros de consumismo y faranduleo. Simplemente trato de comprender a toda una sociedad sin ninguna otra opción realista y segura para esparcirse en un rato de ocio sin sentido durante un fin de semana (cosa que tampoco defiendo, pero comprendo el derecho de las personas a ser tan insignificantes, si eso las hace felices). Las pocas iniciativas de recreación en este pueblo-ciudad llamada Valencia provienen de manos privadas. Al gobierno simplemente no le interesan las actividades culturales que no pretendan adoctrinar. Así que me parece sin sentido quejarse de que las personas hagan lo único que pueden hacer durante los fines de semana: ir a algún centro comercial.

Lo que sí es despreciable es la necesidad de llamar la atención. Oscar Yanes en alguno de sus “Así son las cosas” (creo que el vol.1 o el 6) dice que los venezolanos somos “Pura Pantalla”. En el sentido que desde el pobre hasta el rico tienen entre sus prioridades principales una cosa: el exhibicionismo.

Dinero que tenemos, dinero que no tenemos. Todos por igual con el blackberry. No importa que no seas un ejecutivo gringo y que no vayas a usar ni la mitad de las funciones de dicho aparato; no importa que en tu vida vayas a mandarle un e-mail urgente a tu jefe con una presentación adjunta que van a exponerle a unos clientes esta tarde; lo que haces es mandar mensajes, pero ojo, y que todos lo sepan, tienes un blackberry.

Por eso desprecio al Sambil, Metrópolis, y a los C.C. en general. Mucho faranduleo. Mucho tomarse fotos para aparentar ser algo que no se es. Mucho exhibicionismo. Pero de nuevo, ¿quién soy yo para decir que está bien o mal?.

Así que allí me encontraba, un domingo en el –así llamado- Monópolis. Dispuesto a ver “Sherlock Holmes“, la última de Guy Ritchie, un británico con talento para contar historias.

Pero ese no es el tema central, al igual que en el Derby de Kentucky, el tema central es lo que pasa alrededor del tema central.

Confieso que no me gustan las multitudes. Muchedumbres idiotizadas estorbando. Gente, calor sobre aire acondicionado. Lo primero que noto son las escaleras eléctricas paralizadas, junto a pancartas de “Nosotros ahorramos energía según el plan de Corpoelec”. Oh, país . ¿Hay algo más peligroso que filas de personas caminando lentamente sobre escaleras suspendidas a veinte metros de altura?.

La gente, los individuos, la masa. Noté, sí, que provenían del sur de la ciudad, o quizás de alguno de los pueblos satélites. No es racismo, es simplemente una de esas cosas que se saben por intuición y experiencia callejera. Comprobé cierta la comparación de algunos acerca del público demográfico del Metrópolis en comparación al del Sambil, basándome en visitas anteriores a éste último. Diferencias entre ambas masas existían, pero no cambiaban el resultado final: ambas eran igual de descerebradas.

Unos con más dinero que los otros, pero ambos entregados a gastarlo en estupideces que no necesitan. No debería importarme en qué invierten su dinero, pero a la final me toca cuando alguien te atraca justamente por que su padre se despilfarró el sueldo toda la vida y no le pudo pagar una buena educación. Pero de nuevo, supongo que soy yo el que está mal, ¿no?. Oh, mundo.

A eso me refiero con ¨mojoneados mentales¨, ¿qué les hace creer que son mejores que los demás?. ¿Por qué piensan que por usar ropa gringa son mejores que el que compra la imitación en Mercanorte?. Y por el otro lado, ¿por qué son niches si tu eres tan pobre intelectualmente como él?. Todos los venezolanos son hijos de Venevisión y Sábado Sensacional, quien se crea mejor que eso es un mojoneado mental. Nuestra cultura no va más allá de “Que Locura!” y “El precipicio“, no tenemos una industria literaria sólida ni tampoco un cine estable. Así que, ¿por qué estar orgullosos?. Todos nos venimos hundiendo desde que Bolívar nos liberó.

El último de los venezolanos comprometidos se llamó Renny Ottolina y está muerto, fruto de una probable conspiración de la ¨democracia venezolana¨. Así que, si queremos buscar niches deberíamos ir a una tienda de espejos, no al Metrópolis.

Y la película fue bastante buena.

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11 comentarios en “El Metrópolis de Valencia es decadente y depravado

  1. Todas las sociedades han sido decadentes. Todas. Y la gente amigo, es una mierda. La verdad, no guardo ningún tipo de esperanzas hacia nuestra especie.

    “Muchos dicen que el mundo es una mierda. Yo creo que es la letrina.”

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  2. Si el metropolis es una asquerosidad, super niche y mono ps todos los que van son malandros
    en cualquier momento t pueden atracar ps que se queden en su lado de la ciudad

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  3. QUEDENSE EN SU SAMBIL SIFRINOS DE MIERDA ME PEGO A SUS JEVAS JAJA TRAGALECHEEEEES
    POR QUE NO SE VAN A LA AVENIDA BOLIVAR A TRABAJAR Y ME MAMAN EL GUEVO JAJAJAJA
    NO HAN TRABAJADO LO QUE TIENEN LADRONES DEJEN A LA GENTE HONESTA EN EL METROPOLIS TRIMAMAGUEVOSSSSS!

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      1. Creí que escribías para que cualquier oligofrénico dejara un comentario, creando así un monton de opiniones estúpidas que me permiten echarme unas risas.

        Ya en serio, buen artículo, como todo lo que has escrito últimamente. Me hace recordar que las personas suelen reunirse tan sólo para que sus defectos parezcan cualidades.

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    1. Yo sé que nuestro poco amado presidente ha sembrado neurosis y esquizofrenia en todos nosotros, logrando que todo lo veamos a través del cristal de comunismo-capitalismo/pobreza-oligarquía/malos-buenos y pare usted de contar. Si alguien dice “el metro está horrible, aquí ya nada funciona”, cualquier chavista te mira con cara de odio, así como usted le dice comunista a este pana por el sólo hecho de criticar a toda esa gente que por tener un BB se cree la gran cosa, cuando en realidad se merecen a Chavez tanto como aquellos que votaron por él, se merecen este país tal y como está, porque lo único que aportan al país es un BB de mierrrrda (que se lo compraron simplemente porque el vecino lo tiene) y un insulto a los llamados niches. No estoy contra el amor por los celulares, yo mismo tengo un Nokia cariiiisimo, pero sé muy bien por qué me lo compré, amo ese cel y nadie me ha dado un buen argumento del por qué yo “debería” comprarme un BB, más allá del hecho de que todo el mundo lo tiene. En conclusión, el ejemplo del celular sirve para darse cuenta de que el tema puede ser más complicado (o más simple) que la cuestión Chavez-Anti Chavez.

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  4. ese ultimo tampoco entendió, la decadencia de nuestra cultura es innegable, no se trata de pensar quien es mejor o peor, se trata de una adoración al absurdo,un mundo lleno de apariencias inutiles que van más allá de un prototipo de personaje social establecido, y que está poco ligado a la cuenta bancaria, es un asunto mental.

    Por último al leer ciertas opiniones emitidas en los comentarios, en mi opinión son prueba fehaciente del absurdo, al parecer en la sociedad hay que establecer roles donde unos son los mejores, “los buenos” y otros la basura y cada uno debe mantenerse dentro de su sector, su espacio, su limite, “ellos” allá y yo aquí, pero ¿quien establece que es lo bueno y lo malo?

    Es absurdo pretender que una sociedad pueda estar dividida en Estos y Aquellos, cuando por concepto inequívoco la sociedad es la interacción de todos sus habitantes y de esa interacción nace su cultura, es triste ver el resultado de la nuestra sea la mezcla de opiniones como algunas mencionadas en los comentarios sobre este post.

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