Led Varela y el anticristo: una entrevista

A Led Varela Bargalló lo podrán conocer por su stand-up, su trabajo en plop (El Chigüire Bipolar, El Mostacho, Isla Presidencial), su fugaz programa de radio, su obra Mi País Tu País o su participación en el programa de Luis Chataing por Televen. En esta larga conversación hablamos casi durante dos horas de lo divino a lo humano, ida y vuelta, pasando por las destrezas sexuales del presidente Chávez, a la historia épica de sobrevivencia en el Ávila y la epifanía que trajo, sus amores, los medios de comunicación, su relación con las personas a las que quiere, y Venezuela, esa gran presencia implícita. La entrevista fue interrumpida por José Rafael Guzmán en un par de llamadas, pero fue un acto de la providencia y la divina fortuna, que trajo hasta mí una historia increíble de descarrilamiento y locura en Punto Fijo.


-¿Eres virgen?

No.

-Siendo esa la respuesta, ¿cómo perdiste la virginidad?

Fue de una manera bien inusual. Fue con una prostituta.

-¿En serio?

Sí. Fui yo mismo, llamé, era de esas cuestiones por periódico, ¿sabes? Y llamé, fui a la vaina y fue bastante traumatizante de hecho, de alguna forma lo logré suprimir en mi mente y no lo considero mi primera vez ni siquiera.

-O sea, tienes una primera vez oficial y la primera vez que es la real y la triste…

Exacto. Esa es la real y la triste y la primera vez fue como ya más intensito así que si con una noviecita, que si te soy sincero no me acuerdo ni cuándo fue. Pero sé que fue una cosa como más… más decente.

-¿Cómo era la prostituta de la primera vez?

Fue una jeva totalmente normal. O sea, una tipa que yo ahorita la pudiese levantar demasiado fácil…

-Humildad aparte…

Humildad aparte… No, no sólo yo, creo que cualquier persona que tenga un poco de facilidad con las mujeres pudiese superar a esa altamente, pero claro, imagínate… a esa edad.

-Pero está como raro, ¿no? ¿Cómo se te ocurrió?

Porque quería salir de ese peo. O sea, esa fue mi actitud. Quería ya perder la virginidad y tomé esa decisión como burda de rápido y lo hice y ya pues. Yo hago muchas cosas así.

-Tipo pragmático y ya…

Sí, como que voy a hacer la vaina y ya pues, y después pienso en las consecuencias.

Es de cierta forma envidiable en realidad…

Sí, en la mayoría de los casos sale bien eso… pero hay muchas veces en las que sale mal.

-Sí, pudo haber salido terrible, pero ese es otro asunto…

Totalmente.

-En esa misma onda de preguntas, ¿Cuál fue la primera persona que amaste?

Una chama que se llama Analí de Sousa. Que fue mi primera novia como de la universidad. Estuve con ella creo que fue como que tres años. Yo no sé desde hace cuánto tiempo me conoces tú, pero nosotros teníamos una página que se llamaba Sopa, Seco y Jugo, ella era la que hacía los dibujos. Y bueno, nada, ella fue la primera persona de la que estuve enamorado profundamente. Sin embargo, a la novia que más lloré en mi vida fue a la del colegio cuando me dejó que sentí que me iba a morir y todo un peo. Este… pero a la primera que amé así que sentí que de verdad la quería –y que todavía la quiero, cuando pienso en ella son recuerdos de pinga- fue a esta chama de la universidad, fue a ella.

-En ese sentido, ¿por qué se arruinan todas tus relaciones? Y me permito decir eso sin nada de conocimiento.

Yo tengo un problema que es que me suelo aburrir rápido de la gente. Creo que lo máximo que he logrado estar así muy-muy bien con una persona son como ocho meses, ya después comienzo a tener como una carencia… Y creo que en mi caso particular tengo un problema grande con las mujeres que es que siempre yo dejo claro desde el principio cuando me gusta alguien que, qué se yo, parecen mariqueras pero me gusta tocar el tema, que si yo soy una persona que no creo en el matrimonio, que no creo en estar todo el tiempo encima ni estar todo el tiempo juntos, sino que cada quien tenga su vida por su lado, pero vamos, siendo pareja, no estoy hablando de tener una relación abierta y esa locura. Y bueno, como que se impresionan. Todas las mujeres, hasta las más liberales, en determinado momento empiezan a poner presión, empiezan a exigir un montón de cosas y yo no lo suelo tolerar y suelo dejar que la relación muera y ya pues.

-¿Pero estando enamorado, estando apasionado y tal, nunca sientes esa necesidad de absorber a la otra persona?

Bueno sí…

-¿De básicamente cortarla en pedacitos y meterla en un tupperware en la nevera?

Coño sí… pero me dura muy poco. O sea, a mí eso me dura como dos semanas.

-Sí te das cuenta de que suenas como un monstruo que utiliza a la gente, ¿no? Cuando dices que básicamente te aburres de ellas.

Sí, bueno, yo siento que a mis últimas parejas las he utilizado abiertamente. Pero también ellas reciben mucho a cambio. O sea, sí creo que soy una persona en ese sentido medio destructiva, pero también suelo ser como un recuerdo potente para ellas. Las vivencias que existieron, todos los momentos que se dieron porque al igual que me aburro rápido eso también es porque vivo la relación intensamente en su principio. De hecho, todas mis parejas me han dicho cuando ya tenemos que si seis meses “siento que tengo tres años contigo”. O sea porque se viven mil vainas, es bueno para muchas vainas que si “mira, vámonos de viaje para tal lado” y nos vamos y ya. Y bueno, las mujeres en general  yo creo que aprecian mucho eso, algo que les gusta muchísimo es el tema del, coño, de esa impulsividad, del tipo que está enamorado de ellas de verdad y que quiere estar y que quiere hacer la vaina y que no le importa meterse en un peo en el trabajo y con cualquier compromiso que pueda tener. Y no sé, yo creo que todo es una balanza, las cosas malas que uno pueda tener las equilibra con otras muy buenas, siento que es así.

-Sí, sí, es injusto decirte monstruo…

Yo creo que he sido quizás para dos personas la peor pareja que ellas han tenido en su vida y para otras dos he sido la mejor tranquilamente.

 -¿Cuál es la persona a la que más daño le has hecho?

Coño no sé… creo que a la misma Analí, que fue la de la universidad, porque ella tenía una personalidad obsesiva y se obsesionó mucho conmigo al punto de que yo tuve que decidir no hablarle más, pero fue una decisión que tomé totalmente pensando en ella. O sea, yo sentí que si seguía manteniendo viva –como quien dice- esa llama, ella nunca iba a estar en paz y nunca iba a poder seguir tranquila. Y es la única persona con la que me alejé por completo, que no le contestaba llamadas y vaina, me desaparecí de su vida pero fue porque sentí que esa era la única manera en la cual yo podía hacer que ella pasara la página de lo que había sido la relación entre ella y yo. Pero ese proceso le hizo muchísimo daño a ella, ella sufrió horrible. Y claro, imagínate: la persona que tú quieres no te contesta las llamadas, fue un tormento, realmente…. Y no sé, diría que ella, el resto casi pierdo el contacto con todas, pero nunca ha sido tan chimbo como fue con ella.

-¿Y no tienes mayor problema con dejar de hablarles?

No… O sea, sí. Lo tengo en el sentido de que yo soy bastante inseguro en ese tema. Entonces siempre cuando termino con una chama la tengo ahí como por un buen tiempo, ¿sabes? Me cuesta mucho alejarme. Con ella sí lo tuve que hacer pues. Con los amigos sí, hay muchos amigos que les he dejado de hablar porque ya simplemente no tenemos absolutamente nada en común y me parece una pérdida de tiempo seguir invirtiendo en eso y me voy alejando poco a poco hasta que no hablo más con ellos.

-¿Tú sueles hacer eso de quemar los puentes?

Sí, pero no los quemo de que quedo peleado y no hablo más nunca sino que simplemente por la manera en que yo vivo -que es que tengo muchísimo trabajo- mi tiempo de esparcimiento social es pequeño, entonces yo soy súper selectivo con ese peo. No sé, por ejemplo, es muy raro que yo vaya a este tipo de reuniones, pero ayer tuve que ir a una fiesta Voyage de Absolut Vodka porque me estaban grabando para un video, pero yo casi nunca suelo ir a ese tipo de eventos. Entonces mi tiempo social lo paso que si con José Rafael o un grupo de amigos del colegio, pero a toda la gente que no cabe como que dentro de ese grupo simplemente he dejado de salir con ellos, porque va a ser un maltripeo, pudiese estar reunido con gente con la que estoy trabajando y con la que puedo hablar cosas más interesantes y más relacionadas con lo que estoy haciendo ahorita, porque en cierta forma es como que adelantar trabajo.

-Andas en torno al mismo núcleo de personas, ¿no? O sea, siempre conservas como un mismo anillo…

Sí, de hecho realmente mi único anillo es José Rafael, que es la constante eterna y alrededor de él y yo va girando la gente. Nosotros llegamos a grupos y salimos, pero casi siempre vamos juntos en ese sentido.

-¿A él cómo lo conociste?

¿Sabes quién es Daniel González? Bueno, Daniel y yo nos conocemos desde cuarto grado, quinto grado, una vaina así, nos conocemos desde hace muchísimo tiempo. Él estudió odontología con José Rafael y yo era amigo del colegio de Daniel y me pidió que fuera paciente de él en la universidad, tipica vaina de tener un pana odontólogo, entonces fui paciente de él durante y tiempo y bueno nada, ahí conocí a José Rafael y me invitó como a un torneo de FIFA en su casa y desde ese día tuvimos como un click, como un amor a primera vista pero en comedia. Y bueno, después de allí no nos separamos más nunca. O sea, a nosotros nos costó asumir que éramos como un dúo. Porque el tema de los egos es burda de fuerte y entonces nosotros a pesar de que hacemos stand up -donde estamos solos- tenemos esta obra donde estamos juntos y la relación entre él y yo es tal cual como una banda. O sea, tomamos decisiones pensando en los dos, cuál es la decisión que nos conviene mejor a los dos, si hacemos esto a dónde nos puede llevar; todas las decisiones importantes las hemos tomado juntos.

-¿Y Daniel no está celoso?

Daniel y yo no nos hablamos desde hace un buen tiempo. Tuvimos peos y bueno, nos dejamos de hablar. Daniel como que se intentó llevar a Jose, por así decirlo…

-Suena tan homoerótico todo, pero continúa…

Suena más bien como burda de teenager, pero es que es así. Ellos dos se pelearon conmigo y yo después empecé a trabajar en El Chigüire Bipolar. Y el Chigüire tenía sus oficinas en una casa llamada Lucila. En esa casa se empezaron a hacer unas reuniones en las cuales coincidió para mí un grupo bien creativo en ese momento, porque ahí estaban estos chamos que si Pocz & Pacheko, estaba Alain de Famasloop, estaba todo un grupo de gente que estaban haciendo vainas y nos convertimos como en una especie de comuna que se reunía los viernes ahí a tomar y a joder. Y nada, a mí me pareció súper de pinga y comencé a invitar a Daniel y a José Rafael. Esa fue mi manera de hacer las paces. Daniel fue como dos veces y dejó de ir. Y José Rafael ya se quedó ahí, fue como que volvimos después de terminar, y ya ahí no nos separamos más nunca.

-Son como hermanos, ¿no? Tienen una relación muy familiar ustedes dos…

Es totalmente de hermanos. Y es súper conflictiva. Nos estuvimos cayendo a gritos y es súper fuerte porque trabajamos juntos todo el tiempo y el tiempo libre lo pasamos juntos también. Entonces se puede decir básicamente que el único tiempo que no estamos Jose [lo pronuncia ahora así, sin acento y con cariño] y yo juntos es cuando dormimos pues…

-Y menos mal, menos mal. En cuanto a tu familia, sé que tu padre es uruguayo y tu madre era hija de anarquistas catalanes ¿no? Así que básicamente tú eres un desastre de la globalización.

Sí, bueno, es la mezcla mía. Y mi papá estuvo metido en el MRO que es el Movimiento Revolucionario Oriental, como una especie de guerrilla urbana en Uruguay. O sea, yo vengo de una familia que de crianza es de ultra-izquierda y…  este… ya.

-¿Pero tu ambiente familiar fue políticamente fuerte?

Sí, pero nunca fue adoctrinador. Obviamente hay una tendencia de izquierda, pero mi mamá es una tipa mucho más abierta. Mi mamá por ejemplo es una mujer que siempre apoyó las medidas económicas que quería tomar Carlos Andrés; es antichavista desde los inicios, desde el golpe del 92’. Y bueno mi papá sí es un tipo bastante más obtuso en ese sentido, no está tan dispuesto a dialogar ese tipo de temas. Por ejemplo, él es un carajo que no cree en las votaciones, no cree en las elecciones, le sabe a culo Capriles, le sabe a culo Chávez. Y a veces es un poquito difícil porque cuando a uno le interesa hay choques ahí.

-¿El escepticismo de tu padre te influyó un montón, no?

Coño, no sé… Creo que más bien me influyó el activismo de mi mamá.

  • Y fue cuando me dije por primera vez “coño, es burda de probable que yo me muera aquí”, ¿sabes?

-Vale, vale… quería que me respondieras que sí y así sigues el juego de mi pregunta, pero está bien, eso es tendencioso y es malo y es muy Ávila Tv. Llegando a eso, tú escribiste que el Ávila era lo más gay de Venezuela, “nuestro símbolo homosexual, grande, frondoso, multicolor y temperamental”, y parece que con simpatía. Pero sin embargo tú casi te mueres en el Ávila…

Sí. Lo que pasa es que los comediantes muchas veces tenemos rutinas que son ideas que se originan en conversaciones con amigos y vaina y entonces no tienen un origen en uno totalmente. Por ejemplo lo del Ávila fue una cosa que surgió hablando con Juan Ravell, que es el editor del Chigüire, porque estábamos viendo el Ávila y tenía como una nubecita que era como un gorrito, como un bohemio parisino. Y bueno, yo de ahí piqué y arranqué a escribir todo eso y era parte importante de mi rutina un tiempo haciendo stand-up. Pero sí… al Ávila yo realmente más le tengo como una malavibra, cuando le paso por al lado todavía tiene una energía súper fuerte para mí, ¿sabes? Estuve tres días ahí.

-¿Cómo pasó eso?

Pasó porque cuando yo estaba en la universidad hubo un momento que me dio como una crisis, de esas que empiezas que si a ver cine polaco y te ves todas las películas de Buñuel, y a la vez me metí en un mood deportivo que me metí en full contact y entrenaba como un animal. Y empecé a leer mucho, ver muchas películas y hacer burda de ejercicio. Y una de las locuras que me dio fue empezar a subir el Ávila todas las mañanas, como vaina adicional al entrenamiento que ya era el full contact. Y siempre subía hasta el Pico Goering, que es un pico que está anterior al Pico Humboldt pero que es mucho más bajo, ¿no? Y un día, nada, subí como cualquier otro día y cuando llegué al Pico Goering como que dos tipos que estaban ahí y con los que siempre me cruzaba me dijeron y que “coño no te vayas a llegar al Humboldt”  y yo y que “no, no me voy a llegar” y tal. Y ellos se vinieron hacia abajo, y yo me quedé sentado y de repente me quise llegar al Humboldt y bajando me perdí y estuve tres días.

-¿Te vinieron a rescatar, no?

Sí, me sacaron en helicóptero. Así de serio. Fue una experiencia difícil porque de esa experiencia vienen un montón de… no sé, yo me atrevería a decir que a esa experiencia yo le debo todo lo que esté haciendo ahorita porque fue de esas experiencias que me dieron valor para hacer con mi vida lo que a mí me parecía apropiado mas no lo que se supone era lo convencional, que de repente era que yo terminara mi carrera de arquitectura y buscara un trabajo y toda la cuestión, sino que intentara otra vaina.

-O sea, básicamente te perdiste y tuviste una epifanía tipo Jesucristo a los tres días y tal… rescatado por el Espíritu Santo en forma de helicóptero.

Totalmente. Salí como un ser de luz, además de que tenía un peo de que tenía tres días metido en el bosque y llegué a mi casa y un pana me vino a visitar y yo estaba obviamente todo herido, todo coñazeado, todo cortado por todos lados y bueno, yo le dije “coño vamos a ir a la UCV y compramos unas películas piratas y las vemos aquí y ya, para ver si ya me desintoxico de toda esta vaina que pasó” y fuimos y me acuerdo que agarramos unas colas y me impresionaba como la gente tocaba corneta; el ruido de la ciudad era una vaina que me atormentaba literalmente.

-Regresaste como que al Led más básico, naturista, zen, pero al mismo tiempo terriblemente desolado en el medio de una montaña, algo así…

Sí, porque lo que pasó fue que los dos primeros días yo escuchaba los helicópteros y la vaina, y al tercer día yo ya sentía los helicópteros demasiado lejos, o sea, estaban pelando demasiada bola por donde me estaban buscando. Y fue cuando me dije por primera vez “coño, es burda de probable que yo me muera aquí”, ¿sabes? Y recuerdo que no me desesperó ni nada, no me dio una locura, sino que dije “qué cagada que no hice un coño de lo que yo quería hacer. Yo quería dirigir una vaina, quería escribir vainas, y no he hecho un coño por miedo”. Por miedo a pelar bolas pues, básicamente, por miedo a alejarme de la carrera e intentar una vaina que es distinta, o a cambiarme de carrera o no sé qué coño. Pero me acuerdo que cuando me vino ese pensamiento sentí una gran tristeza de no tener esa oportunidad. Y no me lo prometí ni nada, sino que simplemente cuando salí lo sentí como que era chance, una nueva oportunidad, y cambié por completo el modus operandi, la forma como yo manejo mi vida.

  • Las mujeres son… unas interesadas

-Tú fuiste de cierta forma surgiendo de abajo con el stand up, el Chigüire y Plop, SSJ, la radio brevemente, ahorita tienes la obra de teatro y también estás en la tele… En ese sentido, ¿sientes que estás montado? O sea, ¿dirías que ya lo lograste?

No. Yo siento que ahorita por primera vez tengo todo para lograrlo seriamente. Porque antes eran proyectos y ya, pero no había nada palpable, no había una plataforma, no había nada. Y de repente, nada, surge este peo de la televisión y de ahí sí ya sientes que… Sientes primero que la gente te conoce en la calle, que por ejemplo me pasó el viernes que fui con José Rafael a comprarnos unas hamburguesas en McDonald’s porque íbamos a su casa a repasar una rutina de él porque se presentaba en Punto Fijo el sábado. Y fuimos a comprar unas hamburguesas y las tres chamas que nos atendieron que eran, coño, unas carajas humildes arrechamente, ¿sabes? Que “COÑO QUE EL PROGRAMA NOJODA VERGA ME CAGO DE LA RISA”, ¿sabes? Y ya cuando tú ves que ese target de gente te reconoce y aprecia lo que tú haces dices “verga, esta vaina de la televisión nacional es seria” ¿sabes? Es otro peo. Y eso cuesta aceptarlo porque yo en mi caso venía de un mundo muy mojoneado de Internet, donde uno tiene más valores de producción y tiene más excusas como para que las vainas no funcionen, ¿me entiendes? Mientras que aquí es muy fuerte… Y con respecto a lo de venir de abajo, yo creo que sí, yo he hecho todo el ascenso de la escalera normal, o sea, yo empecé en los peores bares y ahorita bueno… tengo mi obra, me presento en buenos teatros, vivo de la obra, gano bien. No sé, yo creo que también he tenido burda de suerte.

-¿Dirías que de alguna forma todo tiene que ver con los contactos y estar en el momento indicado?

Yo ahorita con seguridad puedo decir cómo se logra y es una mezcla de absolutamente todo. O sea, la palabra es ser integral. De nada te sirve ser muy talentoso si tú no sabes dónde es la vaina. De nada te sirve ser un güevo de las Relaciones Públicas si no tienes nada de talento. O sea, tienes que lograr ser íntegro. Tener de todo un poco. Yo soy muy bueno en cuanto a las Relaciones Públicas, y soy muy bueno notando dónde es que está la movida, y también notando la gente que está pelando bola que te llega con unos proyectos que al principio pudieran parecer de pinga pero que tienes que sentarte a analizarlos y saber que son una cagada. Yo soy bueno en ese sentido, hay gente que no. Pero yo creo que es eso, que es una mezcla de muchas vainas. Hay gente que logra muchas vainas a puro contacto, eso es cierto, pero como es cierto que logran muchas vainas así también tienen un techo súper preestablecido.

-¿Y todo este despegue ha pasado básicamente en un año?

Sí. Bueno, en siete meses, que es lo que lleva el programa de televisión. O sea, desde el programa de televisión es un antes y un después completo no sólo en mi carrera sino en mi vida. O sea…. coño, Mauricio, vainas como que yo de verdad no puedo ir al Sambil. Para mí ir al Sambil es tener que tomarme, no sé, doscientas fotos, una vaina absurda. Y es una ladilla ciertas vainas… cuando salimos de gira por el interior la gente se vuelve loca pero que nos tocan la puerta del hotel, o sea, es una locura, es muy raro de explicar.

-¿Y qué hay del sexo?  ¿Gracias a toda esta fama loca has masticado más chuchería de zamuro de lo que solías?

Las mujeres son… unas interesadas. Y eso es en todo sentido. O sea, al igual que son unas interesadas con tipos que tienen muchísimo dinero también lo son con gente que de repente están como yo que está como pujante, joven, ¿sabes? fresco en la televisión y vaina y hay todo un interés. Pero yo creo que es bien importante que eso no guíe para nada tu acercamiento con las mujeres, porque el tipo de mujeres que te puedes levantar usando ese factor son las mujeres más chimbas que existen, básicamente.

-Por otra parte, Freud era súper sexual y decía que básicamente toda la motivación humana era sexo. ¿Tú tienes algún tipo de equilibrio con eso?

Coño, yo no pienso así. Mi motivación siempre ha sido el ego. Yo estar haciendo vainas de las cuales me sienta orgulloso y que la gente que disfruto y aprecio lo disfruten también. Eso es lo que me mueve a mí. Creo que todo el tema sexual es algo que viene como una cosa colateral que ya está dada en el momento que logres ciertas cosas. Yo no le doy mayor importancia a eso. Sin embargo, el sexo como tema me parece súper interesante. Pero en mi vida personal, mi prioridad por completo de hacer las cosas es una cuestión totalmente de ego y de hacer vainas arrechas. Eso siempre es lo que yo agarro de motivación: hacer algo arrecho, algo de pinga. Que la gente diga “qué distinto, qué arrecho”, eso es lo que a mí me interesa realmente.

  • Me siento orgulloso de que me hayan botado de La Mega, siempre había querido que me botaran de algo”

-Ya. Tú partes más o menos siempre desde la premisa de que todo lo que se está haciendo es deficiente, sueles ser bastante duro con los medios, pero ahorita les debes mucho de cierta forma. ¿No sientes así que eres como parte del establishment y tal? ¿No te sientes como un poquito rancio y Rage Against the Machine?

Para nada, no… Fíjate que por ejemplo, te cuento para mí lo que fue entrar a trabajar en la televisión. Trabajar en la televisión es difícil porque la calidad de la producción es pero bajísima. Los editores son tipos que básicamente no saben editar. Los productores son carajos que de repente no desglosan un guión, no saben hacer vainas elementales de producción, no las saben. Porque, de bolas, esto es un canal que tiene… coño, tiene… suponte Mauricio, diez programas y a ellos así les funciona con esos diez programas. Entonces tú de repente llegas con unas exigencias y los bichos te dicen “pero ajá, ¿y por qué los otros diez güevones no están exigiendo eso?” Esa es la vibra siempre. Por ejemplo todo lo que es el paquete gráfico es malísimo, la edición es mala, la musicalización es mala. Entonces realmente en televisión nacional, hacer un producto de calidad, si estás trabajando con ellos, a mí me parece imposible, imposible. Tú puedes generar muy buen contenido sin embargo, que no depende tanto de la producción y puedes hacer vainas arrechísimas. Nosotros en Chataing hemos hecho vainas realmente buenas-buenas de verdad. Claro, son casi ya 130 programas, entonces es imposible que todos los programas sean buenos. Hay programas que son más o menos, hay otros que son arrechísimos, otros que son raros… Es un trabajo súper cabilla. Pero realmente creo que la única forma de pasar algo de calidad en la televisión nacional es que sea un enlatado que tú se lo vendas al canal y ellos lo transmitan y ya. Pero trabajando con la producción de ellos a mí me parece imposible. Por eso yo ahorita me he tenido que meter la lengua en el culo con muchas vainas porque criticaba mucho a la televisión nacional, y criticaba a los creativos de la televisión nacional, pero ahorita que  lo veo desde adentro realmente es pelúo, o sea, tienes todo un sistema burda de fuerte y ahí es cuando tú tienes que decidir si te quedas con la vaina e intentas cambiarlo desde adentro o te lanzas la del resentimiento y renuncias a la vaina y te quedas desde afuera… Creo que cualquier camino que pueda tomar una persona tiene su parte de dignidad y su parte de estupidez pues, no veo que sea una vaina blanco y negro.

-¿La industria ya está como viciada?

Viciada horriblemente. De hecho, yo siempre me imaginé que todos estos carajos que son los observadores de marca, los que vienen a ser como los censores, tú te imaginas que son unos viejos así, unos carcamales asquerosos, y son gente que muchas veces son más jóvenes que yo, que vienen y nos dicen “mira no sé si debemos mencionar tal vaina porque de repente podemos recibir una demanda de Herbalife” siempre vainas de… de que son unos cagones, protegiendo a esa empresa que al final los va botar y les va a saber a culo y ni se sabe sus nombres. En ese sentido está viciado. Y sin embargo me parece increíble que carajos como José Rafael y yo tengamos cabida en la televisión nacional, es una vaina que me parece increíble. Yo jamás me imaginé que fuese a estar en la televisión y de verdad no por un tema de resentimiento sino porque simplemente me parecía absurdo. Es como que tú digas “verga, va a tocar Daft Punk en Sábado Sensacional” entonces tú dices “no, imposible, esa vaina no va a pasar nunca”. Y bueno, tuvimos la suerte de conocer a Chataing y el carajo nos metió en la vaina.

-¿Y en general tienes que editar mucho material para pasarlo o ya partes adaptándolo para eso?

Bueno, yo ya escribo los guiones pensando en las limitaciones de producción que tenemos. Al principio cuando escribíamos los guiones eran unas locuras y unas vainas increíbles y nosotros mismos fuimos bajándole dos porque la estábamos cagando, estábamos quedando como unos güevones. O sea, era como que cómo coño tú estás presentando este guión aquí cuando esta gente ni siquiera sabe casi que prender la cámara, ¿me entiendes? Es una buena escuela, viendo el lado positivo de la vaina, porque dependes arrechamente de guión y de diálogo, eso te hace como que hacer una vaina más sencilla, pero claro, siempre tiene el… no sé… bueno, yo tengo muchos conflictos con ese peo.

-Ahora, cuando tuviste el programa en la radio, cuando lo cancelaron, ¿hubo también como un peo de censura, no?

Lo que pasó en la radio fue como en la película esta Cool Hand Luke: tuvimos un problema de comunicación. Ellos nos dieron ese programa viéndonos a nosotros como “estos son unos chamos que les está yendo súper bien, que tienen esta obra y tal, vamos a darles un programa”. Pero los ejecutivos de Unión Radio jamás habían ido a ver la obra. O sea, ellos muchas veces contratan gente a pura referencia. Ellos te contratan de repente a ti porque yo dije que eras de pinga, pero ellos nunca han escuchado lo que tú haces, nunca le han parado bola, entonces claro, nos dan este programa de radio y nosotros básicamente perdimos los papeles en varias ocasiones. Dijimos vainas sobre Diosdado Cabello, sobre César Miguel Rondón, y un lunes llegamos y el programa estaba cancelado, por órdenes de arriba ya de: “sácame a esos carajitos de ahí”. Nosotros lo disfrutábamos. Ese programa mucha gente lo ve como que fue un error en la Matrix. Como que, entró ahí y duró mes y medio apenas, no duró un coño… Pero me siento orgulloso de que me hayan botado de La Mega, siempre había querido que me botaran de algo, ¿sabes? así “¡váyanse!

-¿Fue así como conflictivo y feo?

Fue súper de pinga. Me dio mucha lástima por Mahelín. Porque Mahe ama hacer radio. Para mí la radio siempre fue un medio que me sabe a culo… Por ejemplo ahorita si me ofrecieran un programa de radio digo que no sin pensarlo. En ese momento me pareció una oportunidad de pinga y obviamente la acepté y la volvería a aceptar. Pero Mahe amaba ese programa, ella estaba súper emocionada, era la que más trabajaba. Y realmente cuando nos botaron el daño mayor lo recibió Mahe. Al punto de que yo muchas veces me arrepentía de que nos fuésemos tan hasta la bomba porque de repente el programa hubiera durado más, y Mahe hubiese podido seguir o cualquier sea el tema, pero eso sí me dolió muchísimo porque a ella le afectó fuertemente esa situación.

-¿Llegó un tipo así malvado con un monóculo y los botó o fue algo bien formal y tranquilito?

Nos botó Karima Urdaneta, que es la gerente de La Mega. Nada, nos dijo que el programa no había calado, que no tenía el lenguaje Mega. A mí el único resentimiento que me queda es que no nos dejaron hace un programa de despedida, y sí me parece que no debes hacerle eso nunca a nadie, porque nosotros le poníamos mucho corazón a ese programa y era como “déjanos despedirnos, hay dos carajos que nos escuchan pero que se merecen la despedida”. Fue cómico porque fue medio prepotente dentro de lo educado que fue pero a las dos semanas nos contrataron para estar en Chataing a Jose y a mí, y la vaina fue todo un boom a nivel interno de ese mundillo y esa tipa llamó a Mahe, llamó a Jose, y me llamó a mí, y nos invitó a comer, o sea, se lanzaron un damage control, ¿sabes?

-¿Y ese mundillo es así de falso y casi podrido?

Coño yo no lo ve… ¿Sabes lo que pasa? Que es mucha gente tratando de subsistir. Gente que tiene de repente quince años en el medio y no la pegó y lo que tienen es que subsistir y entonces hacen cualquier porquería por subsistir. Es como juzgar a un perro porque está rompiendo una bolsa de basura, es como que… coño, él tiene que hacerlo para comer. Lo cierto es que esta gente tiene hijos, tiene familia, tiene que trabajar y por eso terminan hasta perdiéndole respeto a eso mismo que hacen.

-Son ciertos mecanismos que tiene la industria y tal, ¿no? De eso hablan Carvajalino y sus cómplices…

Si supieras que al final la vaina no es tan intensa. Y gente que tú de repente creativamente la pudieses odiar la conoces y son gente de pinga que se tripean lo que tú haces y que tienen cero envidia, cero problema. Y a la vez conoces a gente que pudieses pensar que son unos güevones y son gente genial. Y gente que de repente te parece más pro te das cuenta que son unos güevones. Por ejemplo, a mí me impresiona burda cuando tú trabajas en un canal en la posición en la que yo estoy -que tengo una posición importante dentro de un programa muy importante del canal- te haces amigo de todas las jevas que trabajan ahí que son todas Miss Venezuela, Miss Yaracuy, Miss Güevonáh, que trabajan en la parte de farándula del noticiero o en los otros programas que son como de chismes y vaina y son jevas, marico, con mil inseguridades serias güevón, con mil peos, o sea, que son tipas que tú más bien te las imaginas como que van a ser unas mojoneadas y unas coños de madre y para nada, son jevas panísimas que tienen mucho miedo a lo que pueda pasar cuando las boten de ahí porque ellas dependen mucho del físico. Entonces empiezas a tenerle un respeto a la gente de una forma muy rara. O sea, gente que tú no respetabas de repente la respetas porque ves la lucha que tienen con ellos mismos y cómo son devorados por ese sistema del cual forman parte.

-¿Y te sigues sintiendo de cierta forma ajeno a todo eso?

Súper ajeno. Yo ahí me siento como un infiltrado y de hecho el trato es así tal cual. La semana pasada fue la preventa y toda la gente de los programas fue y cenó con los altos ejecutivos y vaina y las únicas personas que no fueron son Chataing, José Rafael y yo. Básicamente porque estábamos… trabajando. Pero eso es visto de mala forma en el canal, es como “¡coño no fueron a la preventa!” ¿Pero cómo vamos a ir si estamos grabando, o si estamos escribiendo? No es una prioridad la vaina, pero es mal visto desde el punto de vista de ellos.

  • “Que te coja Chávez ahorita debe ser como que te coja el Papa”

-Ahora cambiando de tema, vamos a hablar de Chávez, porque todo gira en torno a él… es el Sol, tal cual, da cáncer y todo. Tú tenías catorce años cuando entró Chávez al poder, ¿cuántos años tienes ahora?

Ahorita tengo veintisiete años.

-Tú lo describiste a él como una hija de dos grandes lesbianas llaneras, es una lesbiana apasionada e iletrada, prepotente y cretina cuando tiene poder, y cobarde y esquiva cuando se le planta un hombre de frente”…

Tal cual.

-A ver, explícate…

Mira, yo tengo un conflicto con Chávez porque me parece un personaje absurdamente genial en lo humano. O sea, me parece un tipo que está más allá del bien y del mal y que tiene que encabezar todo este movimiento que depende de él y me parece que es un tipo que está absolutamente solo. O sea, por más que el apoyo popular y toda la vaina. Él en su peo está solo y él tiene que mantener a todo estos güevones y a todos estos parásitos tipo Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Elías Jaua, Aristóbulo, pare de contar… Este, creo que, no sé marico, me parece que después de estas elecciones que vivimos ahorita siento que se está convirtiendo en un tipo cada vez más indestructible de una forma u otra y ya cada vez sus apariciones públicas son escasas, o sea ya está entrando en ese mood en el cual ni siquiera le hace falta aparecer demasiado.

-Como un fantasma, ¿no?

Sí, como un bicho que es como un líder que está ahí como… Similar a lo que era Trujillo en República Dominicana que era este peo del dictador que es casi mágico, que es inmortal y es imposible joderlo y es demasiado fuerte.

-Y sin embargo te da como lástima, ¿no? Como figura humana…

Sí. Cuando le dio el cáncer me parece que fue heavy. Pero es un tipo que a mí me parece increíble y me parece que es el mayor ejemplo de superación humana que se pueda ver. No creo que hayan muchos tipos en el mundo que puedan lograr lo que ha logrado Chávez que es pasar de ser un niño campesino a ser un presidente que es importante a nivel regional, y que es un tipo famoso internacionalmente; en todos lados del mundo saben quién es Chávez.

-¿Crees que Chávez sea un buen amante en la cama? Es como un poco intrincada esa cuestión, porque por una parte él es súper romántico pero también es como tosco y bruto.

Sabes que yo siempre he pensado que los tipos en general que son personajes mediáticos y vaina son carajos que logran serlo porque se desprenden de muchos prejuicios sociales. Y creo que eso automáticamente es una característica que necesitas para ser un tipo buena-cama o una mujer buena-cama, que es desprenderse de muchos prejuicios. Y es muy probable que Chávez haya sido tremendo polvo hace mucho tiempo. Ahorita lo dudo mucho, ahorita debe estar muy loco… O sea, que te coja Chávez ahorita debe ser como que te coja el Papa, una vaina que tú no sabes qué está pasando, ¿sabes? Debe ser muy raro. Pero yo creo que en su juventud sí, güon, me atrevería a decir que sí.

-Pero él siempre tiene como que un rollo bipolar ahí que es bien extraño, te puede recitar una poesía y unos versos llaneros y no se qué y luego te coge y te bota, ¿no? te pega y te bota…

Sí pero después te regala un Aveo, una vaina de pinga…

-¿Y entre Capriles y Chávez en esa misma categoría?

Coño, lo que pasa es que Capriles es un sifrino y es otro peo, o sea, Capriles sube El Ávila y hace un poco de vainas, Capriles debe estar todo fitness, debe ser divino, es otro peo. Creo que es otro morbo el que genera Capriles, totalmente distinto.

  • “Son serios frente a la acabadera de trapo pero a la vez son unos permuteros y unos corruptos de mierda”

-Es cierto, es cierto… ¿Ideológicamente tú coqueteas con la izquierda?

No. Yo creo abiertamente en la izquierda pero en la izquierda real, no en esta izquierda que está ahorita como en un medio boom en el mundo que en base a lo que yo sé de izquierda para mí eso no es una izquierda un coño porque si la gente sigue pelando bolas no es izquierda, así de fácil. No por tú decir que es izquierda lo es, ese es mi punto. Lo que pasa es que la izquierda es algo que a nivel político y a nivel electoral vende muy bien para la gente, para todo este peo de la gente desposeída y que está pelando bolas, es perfecta. Pero yo creo que países como Venezuela definitivamente más allá de medidas económicas sí tiene problemas de pobreza serios. Tiene que haber más conciencia social del gobierno en un país como este, creo yo, o sea no puedes ser tan mecánico así porque lo cierto es que hay una gente que está maltipeando y que necesita atención inmediata.

-Tú a la política venezolana la describiste como un sitcom. Dijiste que “La Asamblea, es la crème de la crème de ese espectáculo bolivianoperuano que llamamos política nacional”. Pero en todos los países hay políticos lamentables, ¿qué hace que Venezuela sea destacable?

Coño que no se cumple ni lo más mínimo. Yo por ejemplo jamás había ido a Miami y en un año tuve la oportunidad de ir dos veces y viví intensamente Miami porque fui a presentar una obra y tuve que hacer entrevistas en televisión totalmente tropicalozas, ¿sabes? De “¡óyeme, cuéntame! ¿Cómo es eso de Mi País Tú País?” ¿Sabes? Así, te joden y vaina y es burda de awkward. Pero tú ves que en Estados Unidos se cumplen unas vainas, vainas tan sencillas como que no te puedes meter por el hombrillo, como que si hace falta una autopista nueva la hacen…  Claro que una política u otra obviamente van a tener beneficios y le va a hacer daño a otra gente, pero siempre se van a mantener unas vainas que ya se han luchado demasiado para que existan. Aquí no, aquí esté la derecha, esté la izquierda, esté quién sea, siempre están los hospitales vueltos mierda, siempre los policías son unos malandros. Siento que nunca se soluciona. ¿Sabes? Mi abuelo que era catalán decía que Venezuela era un país de opereta. O sea, que es como una obra de teatro balurda. Y yo creo que es así, no hay ningún tipo de seriedad ni para las cosas básicas. Yo entiendo que en una política de impuestos, de importación y vaina,  puedan haber ciertos desajustes o intenciones distintas, pero coño tienen que estar los hospitales bien, las escuelas tienen que funcionar, tienen que haber un montón de vainas que aquí no están dadas, no existen.

Tú realmente no ves ningún tipo de futuro con la oposición tampoco, ¿no?

Coño, yo sí le veo. Pero no soy de esa gente que está loca así “cuando gane Capriles o Leopoldo el país va a cambiar”, para nada. Pero he tenido la oportunidad por el mismo medio en que me muevo de conocer a mucha gente que está haciendo vainas, que son políticos jóvenes, y a pesar de que en su delivery de ideas y en su manera de ser son gente repugnante, lo cierto es que son gente que es súper organizada y que creen en hacer cierto tipo de vainas. Y no es porque sean buenos, sino porque lo ven como que va a ser mejor para ellos y para todo este sistema social en el cual la gente tiene que tener plata. ¿Me entiendes? Pero sí siento que serían un cambio positivo para Venezuela, creo que tienen derecho a intentar.

-Pero igual llegamos al mismo punto en el cual tú dices que “Mientras sigan usando a la negrota, mientras mantengan el puñito alzado al aire, mientras sigan siendo tan notablemente clasistas tratando de, tan forzadamente, lucir como que son uno más del pueblo, mantengo mis dudas”…

Sí, pero fíjate que yo por ejemplo creo que para ganarle a Chávez hay que ser absurdamente populista. Y ellos lo intentaron con Capriles, pero el populismo de ellos es uno muy mal manejado. Es un populismo de que hacen que si un videoclip sobre un bicho en una camionetica y el carajo que si se sube en la camionetita y le compra un ticket a un carajo, ¿sabes? O sea, los bichos que escribieron el guión ni siquiera saben cómo es la acción de pagar una camionetica. Cosas tan básicas como esa, que tú dices: marico estás pelando mucha bola porque la gente se va a dar cuenta de que esta vaina la hizo una gente que no sabe cómo es el peo. Entonces el mismo recurso de Capriles me parece que era aburrido y era un mal intento de populismo porque el tipo hablaba de progreso, ¿sabes? ¿Y qué coño es progreso? ¿Para una persona que vive en un barrio toda su vida qué es eso? En cambio Chávez te habla de la patria, te habla del país… que eso es una vaina con la que nace todo el mundo. O sea, el discurso de Chávez es más efectivo porque es más sencillo, me parece a mí.

-¿Y qué opinión te merece todo ese rollo de los movimientos estudiantiles?

Yo los odio. Para mí no hay vaina peor que un político joven. Tengo contacto con muchos de ellos y son todos gente chimba, son carajos que están totalmente fuera de su edad, que no viven la vida que debería vivir una persona de su edad. Son serios frente a la acabadera de trapo pero a la vez son unos permuteros y unos corruptos de mierda. Hay mucho doble discurso ahí. Yo creo que los movimientos estudiantiles son una vaina terrible por la forma en que están manejados, porque los terminan manejando los partidos y termina siendo una vaina “oposición-política-joven-fabricada” y es una vaina que me parece se ve feísimo incluso a nivel estético.

-O sea, ¿te parece que más o menos es una especie de masturbación de egos y autoengaño?

Sí, ellos se están trazando su camino también. Al igual que si tú quieres ser periodista tú empiezas con una entrevista. Estos bichos quieren ser políticos y la movilización estudiantil es la primera manera en la que ellos pueden incursionar en ese tema y por eso lo hacen. Ellos también están haciendo su carrera, pero a mí me parece nefasto.

-Y hablando de todo eso, ¿cómo ves a los modelos de la ONU?

Coño… verga… A mí siempre me ha incomodado cuando se le da burda de importancia a una vaina en la cual necesitas más formar parte de una clase social que formar parte de una clase intelectual. O sea, la mayoría de la gente que tiene acceso a ir a modelos de las Naciones Unidas son gente que está cómoda económicamente y gente que pudiese ir y que lo haría mucho mejor no va porque tiene que conseguir una beca y es todo un peo y es mucho más complicado, es más cuesta arriba. Yo siento que es como darle burda de importancia al polo, a la vinotinto de polo. Es como que “¡coño la vinotinto de polo!” ajá pero, quién puede jugar polo, ¿me entiendes? Tiene más importancia el fútbol, vas a tener una vaina mucho más incluyente y homogénea. Entonces me ladilla burda cuando le dan tanta importancia a este tipo de experiencias. Me ladilla de verdad, porque es como… es chimbo.

-¿Tiendes a desconfiar de las agrupaciones o a ese tipo de contacto grupal sectario y tal?

Mira, es raro porque tiendo a desconfiar pero el 95% de mis amigos forman parte de ese sector social, de esa clase. Entonces son mis amigos y los quiero, pero tengo ciertas desconfianzas… Sabes que hace poco Briceño me contó una vaina muy interesante, sabes que él es profesor de oratoria del Miss Venezuela, y dijo que cuando empiezan como a elegir a la tipa que va a ser la Miss Venezuela si hay una tipa que es la más bella y todo el peo pero es una tipa que viene de una familia pudiente, que es adinerada, no la eligen, porque le echa menos bolas. O sea, la motivación de la tipa no es tan grande. Esa tipa entró al concurso porque es bella y se tripea ser Miss Venezuela y le gusta la televisión pero si no gana igualito se va a Nueva York a estudiar fashion, no hay peo.  En cambio esta tipa  que viene de abajo si no gana es volver a la miseria, tiene que ganar. Entonces le pone un empeño demasiado cabilla a la vaina. Es como una especie de discriminación social a la inversa, ¿no?

-¿Tú crees que juega un papel muy importante todo esto de las clases dentro de Venezuela?

Sí, totalmente marico. El tema del resentimiento social que hay es muy fuerte y en muchísimos casos es totalmente justificado. Esa es una vaina que nunca ha querido aceptar la oposición venezolana tipo Leopoldo López, tipo Capriles, que es que ese resentimiento tan cabilla al cual Chávez le ha sacado tanto no viene de la nada, eso no apareció por arte de magia. Es una cantidad de gobiernos que han favorecido a la clase alta siempre y de bolas, viene este bicho, se lanza ese mojón y la gente lo apoya. Y el discurso de Capriles es otra vez como y que “¡Y no vamos a permitir otra expropiación!”  ¿Marico, cómo va a ser ese su discurso? ¿Tú quién quieres que vote por ti, que si Mendoza? Ese voto ya lo tienes, güevón, no puede ser ese el discurso. Cuando tú tienes ese discurso es una vaina que estás pelando mucha bola, porque yo estoy en contra de la expropiación pero lo cierto es que la expropiación le alimenta a ellos el resentimiento en ese peo de que el patrón va a ser jodido, ¿me entiendes? Estoy en contra de la expropiación pero también estoy en contra de que tu discurso sea eso, me parece estupidísimo. Es básicamente diciendo “vamos a volver a tener el poder los sifrinos, tranquilos”… O sea, ¿qué es eso chico?

Tipo María Corina que tenía este discurso absurdísimo del capitalismo popular en el cual que si un obrero de la Polar podía comprar acciones de la empresa o algo así rarísimo que nadie entendió…

No, bueno, pero es que María Corina es la máxima expresión ya del facho venezolano. María Corina es casi que caricaturesca.

  • “Cuando tú sólo le ofreces mierda a la gente, eso es lo único que van a consumir

-Ahora, tú sobre la democracia dijiste que “una masa pobre e ignorante es la que decide quien va a presidir el país; el sector más consumidor de gaveras de cerveza, con la más baja educación, que vive en las peores condiciones”. Sé que suena contrastante con haberle dicho facha a Maria Corina, pero tomando esto en cuenta, ¿cómo ves que Chávez haya sido reelecto para un durar un mínimo de 20 años en el poder?

Coño es que yo creo que de verdad la democracia es una de las mentiras más grandes que existen. La democracia en un país como este es una vaina que no tiene ni pies ni cabeza. No tiene sentido. No es posible que de verdad una población que no está preparada en cuanto a educación sea la que elije algo tan importante como el presidente. Pero imagínate el choque tan cabilla que sería decir y que “ustedes no están lo suficientemente preparados”. Eso no se puede hacer. Yo entiendo a Venezuela como una especie de círculo vicioso del cual no se sale nunca, porque siempre va a estar esta gente votando y siempre la van cagar, güevón, van a elegir lo peor y no es su culpa ni siquiera.

-O sea, ¿Venezuela está tan viciada como los medios y todo es parte del mismo masacote?

¡Claro! Es que, Mauricio, tú entras en Televen y es una muestra chiquita de lo que es Venezuela. Y cuando trabajas en cualquier empresa siempre es una muestra chiquita de lo que es el país. Por ejemplo una vaina clásica-clásica de Televen es que tú dices “coño pero es que esta vaina, un problema tan grave de edición, jamás pasaría en Estados Unidos” y la respuesta de los bichos es y que “vete pa’ Estados Unidos pues”. Así mismo, que uno se queda y que “ah, bueno…”

-Igual que cuando te vas y dicen que tú no puedes opinar porque no estás allá…

Creo que sí, es una versión de ese mismo sentimiento.

-No sé si es una especie de intolerancia venezolana extraña…

También tengo mis problemas con eso porque por ejemplo, igual que todo venezolano clase media tengo cantidad de amigos fuera del país y yo detesto a los que están todo el día que si retwitteando Globovisión poniendo que si “#QuéBolas” ¿sabes? Me ladilla, porque sobre todo es como que les importa más cuando están afuera, que eran bichos que cuando estaban aquí les sabía a culo todo, lo que estaban era pendientes de irse. Y de repente afuera se sienten como si son los cubanos en Miami, que son como una nueva especie de disidencia burda de loca. O sea, es como la importancia que le dio Globovisión al tema del voto en Miami, fue absurda. Eran horas de transmisión de lo que estaba pasando en Miami cuando el voto en Miami representa un porcentaje bajísimo, es una vaina casi que ofensiva. Pero yo lo que creo es que cualquier persona puede opinar sobre lo que le de la puta gana, que la gente diga lo que quiera.

-Sin embargo sí le pones ciertas condiciones a eso… Por ejemplo, el tema del anonimato te choca un montón.

Ah, eso me choca terriblemente.

Hace algún tiempo tuviste un enfrentamiento por twitter con un gordo. Luego de ver la reacción, escribisteme sentí decepcionado de la actitud de la gente, me dio un intenso asco”. ¿Qué pasó ahí?

Mi punto con eso era fastidiarlo porque él atacaba desde el anonimato. Pero mi punto nunca fue como que “vuélvanlo mierda porque es gordo”. O sea, eso me pareció absurdo. Esa fue una vaina de aprendizaje muy cabilla que me quedó a mí de esa experiencia, en cuanto a lo que puedes generar desde una vaina tan estúpida como el twitter.

-Tú representas el arquetipo del humor ácido, pero también te ofendes con facilidad. O sea, el papel de criticar suele ser desde el punto de “me sentí indignado por esto y voy a expresarlo”… ¿Cierto?

Sí, pero es una vaina natural mía, el peo de la crítica y de fastidiar pues. Pero algo que he aprendido es que lo puedes hacer sin ser ofensivo. Puedes criticar algo sin necesidad de ser un ordinario. La gente que me insulta a mí por twitter son puras vainas que si “@Tugüevoporelculo”, ¿sabes? Entonces cuando te escribe un bicho así es como “ah, bueno”, no andas en ese peo.

-Quizás también tiene que ver con todo esto que estábamos hablando de la intolerancia, porque en Venezuela siempre ha existido esa especie de corriente de pensamiento según la cual o eres un güevón o eres un mamagüevo. Y el mamagüevo siempre tiene la dominancia sobre el güevón, entonces tienes que escoger un bando.

¿Tú hablas como de un peo de bullying?

-Pues sí, sí… O del vivo, también, toda la cuestión de la viveza criolla…

Sí, en base a eso que dices tú, yo creo que aquí el bully realmente es el vivo. Yo por ejemplo en el colegio vi muy poco bullying de ese de pegarle a un chamito y vaina, creo que aquí eso era más difícil de ver. Nunca vi ese clásico bully gringo de las películas que lo tira contra el casillero y un peo y le quita el dinero para la leche y esa vaina. Pero creo que el tema de las redes sociales ha explotado aquí porque justamente el venezolano tiene ese peo que es como la vibra que agarra la gente cuando maneja agresivo y que insulta y vaina, pero es porque está montada en su carro. Es como pasivo-agresivo.

-Sin embargo es como difícil hacer puntos serios en Venezuela porque se suele vanagloriar todo aquello que es como facilongo, hedonista, divertido y Sábado Sensacional, ¿no?

También pongo en duda eso. Yo me he dado cuenta con el programa. Hemos hecho cosas que cuando las presentábamos nos decían que eso no lo iba a entender la gente y vaina, y cuando se lo mostrábamos a Chataing nos decía “hagan lo que a ustedes les parece cómico y no subestimen a la gente”. Y nosotros escribimos sin subestimar a la gente y hemos logrado reacciones increíbles. O sea, lo que te quiero decir es que cuando tú sólo le ofreces mierda a la gente, eso es lo único que van a consumir. Aquí la gente no ha tenido opciones, de buena televisión o en muchos casos de buena música. Han tenido siempre lo mismo, entonces cuando siempre hay lo mismo, ¿qué criterio forman?

-¿Tiendes a juzgar la inteligencia de las personas según su sentido del humor?

A veces sí, a veces no. Por ejemplo mi papá no tiene nada de sentido del humor y es uno de los tipos más inteligentes que conozco. Pero sí, hay muchas veces cuando una persona no entiende, que sí… Yo por ejemplo una cosa con la que juego mucho es que mucha gente piensa que soy homosexual y a mí esa vaina me encanta porque, no sé, me fascina, me da para mil chistes, mil vainas. Y cuando alguien no entiende que realmente es una joda, sino que piensan que realmente soy gay y empieza a haber un trato de homofobia, ya ahí esa persona me perdió por completo. No sólo porque no entendiste el chiste sino que eres homofóbico.

-Tú en cuanto a tu obra una vez dijiste que “nosotros no llamamos a la reconciliación, es simplemente para que vengas y te rías, hablamos sobre el país, qué nos hace cómicos y qué nos hace también una cagada”… ¿Qué nos hace precisamente una cagada?

A los venezolanos, yo diría dos cosas: el facilismo. Siento que aquí muchas veces la gente busca la manera más fácil de hacer las vainas y eso aplica a todo. El que una persona se meta por el hombrillo porque es más fácil lo aplica también a su carrera y a cualquier momento de su vida. Y otra característica que nos hace ser una cagada es la impunidad, en Venezuela nunca se castiga nada. Desde el malandro, hasta el corrupto, hasta el bicho que pone una reja que ocupa mitad de acera y la gente no puede pasar, aquí todo el mundo hace lo que se le da la gana, es una vaina increíble.

-¿Y te parece que la percepción que los medios suelen propagar del venezolano que está triunfando en el exterior es inflada y tonta? Tipo “la arepera que paralizó a Nueva York”, como dijiste…

Bueno, me parece que son vainas tontas. Creo que la gente que lo logra lo logra y es evidente y no hay que hacerle tanto bombo. Pero es que la gente aquí necesita vainas para sentirse orgullosa, por eso la vinotinto tuvo tanto impacto cuando ganó que si dos partidos y ya la gente estaba con el peo de la vinotinto y vaina porque es que realmente los venezolanos tienen muy pocas cosas de las cuales sentirse orgullosos. Es difícil ser venezolano en ese sentido, porque tú hablas con un inglés y los bichos te dicen “marico tenemos a los Beatles, tenemos a Monty Python”, y hablas con un gringo y te dice “Tenemos a Marlon Brando, tenemos no se qué mierda, hicimos no sé qué vaina y tenemos a este escritor que es arrechísimo”, y los turcos tienen mil mierdas, y Venezuela no tiene nada güevón… Entonces la gente cualquier cosa que medio la pegue la adopta como suya para sentirse orgullosa de eso y decir “mira, en mí país hay esta vaina”.

-Tú siempre sueles ir en contra de esa noción preestablecida de que Venezuela es el país de la gente más alegre y las playas son bellas y no sé qué como por una cuestión de realidad, ¿sabes?

Coño porque me parece una vaina absurda. El que una persona esté metida en ese peo de la playa y la vaina, y “mira qué bonito es el Tepuy”, o sea, es como ¿qué es eso güevón? El Tepuy no va a mejorar la economía, el Tepuy no va a hacer un coño. Tus íconos tienen que ser vainas demasiado positivas. Obviamente hay bichos que si, no sé, Jacinto Convit o este carajo Limardo que hizo una vaina increíble en las olimpíadas y la hizo él solo. Hay venezolanos que hacen vainas increíbles y cuando los conoces son venezolanos, güevón, sus vidas son de venezolanos, su manera de hablar, sus objetivos; simplemente son los mejores venezolanos.

-¿Y en general te parece que Venezuela es un país muy contrario a esa imagen turística que nos venden? ¿Crees que es un país sufrido y con una carga pesada?

Sí, yo creo que Venezuela es un país con una malavibra horrible. Es un país pobre, pero a la vez es un país pretencioso arrechamente. Y es que además la imagen que nos pueden vender del Tepuy y vaina es una imagen sin pies ni cabeza, nosotros no somos eso, yo no los conozco…

Discúlpame un momento… tenía un mensaje de José Rafael de que el bicho perdió el celular y un peo. Tengo que hacer una llamada clásica en mi vida que es llamar al productor de la obra para que le solucione un peo a José Rafael…

Claudio, es Led, nada, me llamó Jose que perdió el celular allá en Punto Fijo entonces que no sabe cómo va a contar con el transporte en Maiquetía, entonces que por favor que llamaras al chófer para que lo espere ahí en la salida de Aserca… pero no hay salida de Aserca, es una sóla salida. Entonces… no sé, dile al chófer que Jose está sin celular y que tenga un letrerito de esos que dicen “José Rafael Guzmán” o algo porque José Rafael no va a tener cómo comunicarse cuando llegue allá. Nada, eso es todo, normal.

Ajá, Mauricio, disculpa…

-Básicamente vas en contra de cualquier noción preestablecida de Venezuela, de esa noción autóctona-tonta-resistencia-indígena y la otra noción de Venezuela es bella y acá nadie sufrió…

Estoy en contra porque me parece hipócrita. Al final a nadie le interesan los indígenas. Entonces no entiendo porqué la gente necesita tener todo el tiempo en su vida ese peo de meterse un mojón mental de que les interesa algo. No le veo el más mínimo sentido, me parece absurdo. Entonces a mí me gusta burda dejar eso claro todo el tiempo, porque siento que es lo mínimo que puedo hacer en mi trabajo, que es básicamente hacer reír y hacer comedia pero a la vez, coño, tratar de decir algo que sea verdad y que hable sobre un problema que tiene Venezuela que por ejemplo es ese de esa hipocresía tan cabilla que vive.

-Tú de cierta forma intentas hacer un punto a través de la comedia, ¿la comedia Venezolana te parece que está a la altura de ese tipo de cosas?

No, la comedia venezolana es una mierda. Lo que es de pinga es el sentido del humor del venezolano. A mí me parece que el venezolano tiene un sentido del humor serio-serio-serio, yo he dicho las locuras más grandes en tarima y la gente se ha cagado de la risa, y eso es una vaina que yo aprecio, es admirable, es una vaina muy positiva que tienen los venezolanos.

-¿Cuáles son los comediantes que más te han influenciado?

A mí me impresionó mucho Andy Kaufman, fue como el primero que me impresionó mucho. Mitch Hedberg me gustaba muchísimo, me parecía un comediante súper interesante. Norm Macdonald, me gustaba. Dane Cook le tengo un aprecio singular, me parece que el peo del bicho presentándose él solo en un estadio… Hay que tener una bolas demasiado gigantes para hacer lo que hace ese carajo, ese carajo es como el Conde del Guácharo de Estados Unidos, es una vaina absurda, un estadio entero callado y él hablando, eso requiere un poder demasiado grande. Y el máximo para mí es Louis CK.

-¿Tú vas por ahí observando y recolectando cosas graciosas o simplemente vas viviendo y luego ves cómo transformarlas en comedia?

No, yo voy viviendo y las cosas graciosas salen después, pero ya las vi. Creo que una de las máximas características que puede tener un comediante es el tema de la observación. Todo lo que hace un comediante se basa en ver vainas donde otros no las vieren. Y yo estoy súper atento siempre, siempre estoy viendo cómo se comporta la gente, cómo caminan, toda vaina, soy súper observador y eso sale luego.

-¿A veces es difícil expresar lo que está dentro de ti versus expresar esas mismas cosas pero que tengan sentido para los demás? ¿O buscas el común denominador de la mayoría de las personas?

No, bueno, lo que pasa con respecto de comedia es que hay temas que son para un stand-up y de repente hay otros que los intentas meter y no son para eso, son para caricaturas, o son para un sketch, o son para un artículo, lo que sea. Pero es difícil. Por ejemplo, había un material que tenía José Rafael que era Kofi Annan jugando de niño, entonces era Kofi Annan con los dos muñecos así tranquilitos, los dos muñecos como dos GI Joe viéndose de frente y Kofi Annan de niño y que “¡No se peleen, no se vayan a pelear!” y la mamá y que “Kofi me salió marico”. Cuando Jose me lo contó yo me cagué de la risa, pero le dije “marico, eso no es para el stand-up, eso es para conseguir un niñito negro y grabarlo y ya”.

-¿Alguna vez has tenido una de esas rutinas en las que nada funciona?
Cantidad de veces…

-¿Cuál ha sido la peor presentación?

Coño, tuve presentaciones muy malas en el Moulin Rouge, de esas que nos bajaban de tarima y todo el peo, que nos pasó burda en una etapa. Pero yo recuerdo como una presentación muy mala una que tuve en Teatro Bar que ya yo era como que dentro del circuito de comediantes de bares como respetado y la gente me iba a ver y me iba súper bien. Y ese día fui como confiado y fui como con una rutina burda de vieja, y la gente no es que no me paraban bolas, es que no se reían, no es que estaban distraídos, no es que estaban tomando, es que simplemente nada les daba risa, y ese día me sentí burda de mal…

Una llamada interrumpe la entrevista y esto es lo que escucho. Lo reproduzco porque me parece brutal y es un acercamiento bellísimo y sin caretas a Led y a la manera en la que interactúa. Los puntos suspensivos son pausas, que varían de tiempo y suelen estar rellenadas con unas risas fantásticas, explosivas, sinceras–  

Aló, ¿Dónde estás, güevón?, ya yo había llamado a Claudio. Ah ok, ¿pero dónde dejaste el celular güevón?… Verga… No, bueno, entonces avísale a Claudio, porque yo llamé y le dejé una nota de voz todo loco también… ¡Aaaay!… Coño normal, sabes esas fiestas son puro yuppies así, no sé. Estuvo normal… No, lo que pasa es que llegamos allá terminando de grabar a las dos de la mañana. Entonces claro, llegó todo el mundo mamado. Y yo, “bueno me voy a tomar dos tragos más y me voy”, y tal cual lo hice… No, con esta jeva tuve que hacer como una interacción, como un pistoneo en una pista de baile grabada burda de incoherente que la llevé a un pozo horrible. No había audio pues, le dije “mira, aquí tenemos como que interactuar y tal”, entonces ella “pero vamos a hablar de verdad”. Entonces yo le digo  “¿qué haces aquí?” y ella “bueno, grabando” y yo “no, no, ¿qué haces aquí, qué es de tu vida?” y la jeva nada, dijo unas intensidades ahí y después habrá ido a drogarse a su casa… ¿A tres carajas? Yo escuché la nota de voz güevón, qué loco. ¿Marico, pero cómo metiste a tres jevas en una habitación?, ¿Dónde estás quedándote, en un rancho? ¿No te dijeron nada?…  Verga, ¿y preguntaste por las jevas de una vez y ya?… [Aquí Led se ríe sabroso] ¿Pero estaban buenas?… Ok… Mierda…. Después de esa nota de voz, agarraste la cuca [aquí simplemente se le rompió su caja de risas]… ¿Aló, Mauricio?

-Sí…
Nada, estaba escuchando los cuentos… *Suena el teléfono de nuevo* Ah, ya va. ¿Aló, Claudio? Mira, ya consiguió su celular Jose. Pero igualito ahorita me llamó y creo que se quedó sin pila. Entonces nada, para que le mandes un mensaje al tipo y le digas que Jose se quedó sin pila pero que está activo pues.

Entonces pregunté por la historia salvaje de la llamada, Led me explicó la otra parte que no llegué a escuchar y dijo:

Yo le mandé un mensaje como a las cinco de la mañana a Jose, le escribí que “coño te extrañé hoy amigo” y vaina y claro, Jose me contestó con un voice-note. Déjame ver si te lo puedo poner para que lo escuches… escucha esta locura…

Lo que siguió a continuación puede que sea la nota de voz más demencial que he escuchado en mi vida. Un cuento de rockstar increíble, narrado por la voz aturdida, incoherente y trasnochada de José Rafael Guzmán. No reproduzco su contenido por obvias razones éticas, pero esa nota parecía una crónica de Mötley Crüe en Punto Fijo y su existencia me alegró la vida. Su existencia es esperanza, futuro, cachorritos jugando en el lodo, brizna de trigo en la sabana… Larga vida a José Rafael.

-¿Marico pero esas vainas suelen pasar?

Sí, esas vainas pasan.

-Te iba a preguntar sobre eso; drogas, autodestrucción y tal, ¿eso sirve como método creativo?

Sí. Lo creo totalmente. Y no necesariamente con drogas, pero creo que para cualquier vaina creativa es necesario llegar a ciertos fosos. ¿Sabes? No es que tú vas a estar “ay que yo soy nosequé y yo hago…”, no marico, si tú quieres hacer comedia buena tienes que conocer unos fosos serios-serios-serios.

-También dijiste que te pareces a un chigüire por la calma, y es un pelo jodido ver calmado a una persona con opiniones tan fuertes. ¿Nunca existió un Led Varela angustiado y cliché, así adolescente y atormentado?

Yo de adolescente era como metalero. O sea, cuando tenía como catorce años era altamente antisocial y dejé de ser así porque esa vaina espantaba horrible a las mujeres, fue burda de básico por lo que salí de ese foso. Y viví otra etapa similar en la universidad y otra etapa similar hace como unos tres años que tenía una novia que era un desastre, era como una periquera loca, un desastre, y también me llevó a un foso medio raro. Y bueno, nada, salí de ahí, pero en todas esas etapas he sido burda de tranquilo.

-¿Y la gente intensa te repele?

Me gusta la gente que es intensa de verdad. Por ejemplo tú me pareces que eres un carajo intenso de verdad, que de verdad te tripeas la vaina, que no es por ser intenso. Hay mucha gente que es intensa pero es como que yo voy a elegir ese papel como el carajo que elige irse por el lado de los rústicos, igualito. O sea, que tengo tal deficiencia social y voy a elegir ser un intenso para tener algo. Yo tengo un pana que es así, es un carajo que es súper culto entonces todo lo que hace es perrear a punta de conocimiento y toda su labia se basa en eso pues, y es una ladilla. Creo que hay gente intensa de pinga, por ejemplo Mahe mi exnovia es una jeva intensa en serio pero de las más divinas a mí parecer, yo mismo me considero un carajo intenso en muchísimas vainas y conozco mucha gente que es intensa-intensa pero no tienen la necesidad de caer en los lugares comunes.

-Y para terminar con una pregunta así burda de intensa, ¿Cuándo fue la última vez que lloraste?

Fue hace poco, fue hace como una semana. Pero fue un llanto suave cuando me puse a hablar de cine con mi mamá y me dio sentimiento una escena de la que estaba hablando… ni recuerdo cuál era… Ah, era la escena esta, ¿sabes la escena esta de The Fisher King? Es una película de Terry Gilliam, que sale Jeff Bridges y Robin Williams y hay una escena donde… te la voy a buscar para mandártela…

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Esta conversación me dejó entusiasmado por algún tiempo, como en un estado de efervescencia creativa. No sólo me parece una persona interesante, sino que es un personaje bastante rico. La anécdota del Ávila, la realización súbita de lo rápido que se puede ir al carajo todo, se quedó en mi mente.

No siempre se tiene un entrevistado como Led, que tranquilamente puede hacerse él mismo las preguntas y dejar que su elocuencia responda. A veces entrevistas indigentes ebrios, cuando eso pasa tienes que llegar a transcribir balbuceos inentendibles a tu casa, es el infierno periodístico. Con Led eso no pasa, en cada respuesta que daba había por lo menos una frase dura, jodida, destacable. Él simplemente vibra, y es un tripeo registrarlo. Las entrevistas son interacciones sociales muy raras y algo incómodas, puedes estar horas hablando con una persona y no has dicho nada sobre ti mismo, y es que de eso se trata: escuchar. Y la historia de Led, esa de los fosos y las cimas, me pareció sin duda una de las más entretenidas que se podían escuchar. Sirva esto para conocerlo un poquito más allá del cliché, de la paginita acartonada de Televen, y para dejar constancia de que este hombre existió y así veía a su mundo, por lo menos hasta que el sol explote y se lo lleve todo, o el anticristo decida finalmente manifestarse y poner algo de orden en este desastre…

Amén.

6 comentarios en “Led Varela y el anticristo: una entrevista

  1. Arrechísimos… ambos. Justo recientemente vi a Led en Mi País Tu País improvisando cada vaina enferma y uno ahí riéndose incontrolablemente, fino que hayan tipos así que no se mojonean con lo de estar en TV y tal, que en vez de admirar a una chama por lo buena que está la admira por lo mal que la puede llegar a pasar por estar en el medio y vivir de eso, tambien carajos como este chamo que con las preguntas correctas y todo, se ganó al Led como para que le pusiera la nota de voz y toda la vaina. Muy buena.

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  2. Mierda, por donde empezar? La camaradería liceista de un entrevistador que indaga bajo la embriaguez de la adulación, o las reflexiones divergentes de un pajuo narcisista que no termina de darse cuenta que es exactamente todo lo que odia? El autodenominado humor alternativo venezolano se cree inteligente y subversivo pero a la vez termina apadrinado por Luis Chataing, uno de los personajes más nefastos de la historia del humor venezolano. Que cagada. Dios no existe.

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    1. Comprendo los puntos, pero todas esas cuestiones están de hecho representadas en algunas preguntas. Por ejemplo, el punto de “es exactamente todo lo que odia” está acá: “¿No sientes así que eres como parte del establishment y tal? ¿No te sientes como un poquito rancio y Rage Against the Machine?” – No me parece que estemos ante una entrevista complaciente, muy por el contrario. No le veo espacio al menosprecio del término “camaradería liceista”, ni ‘adulador embriagado’.

      Una entrevista, bien hecha, es un género para conocer a un personaje. Permite salirse de cierta caricatura, de ciertos roles de comportamiento y acercarse a algo más genuino. Si no le parece que eso está logrado acá -más allá de lo mucho que desprecie al entrevistado, válido-, quizás no sabe leer o quizás por entrevista usted se refiere a un juicio público desubicado.

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